10 piscinas naturales espectaculares

21 May 2018 Jennifer García Sin Comentarios

Las piscinas naturales son probablemente uno de los paisajes más visitados sobre todo en temporada de primavera y verano. El conjunto que forman el agua, las altas paredes de piedra y la vegetación es digno de fotografiarlo, pero sobre todo de vivirlo en primera persona.

Las Chorreras (Cuenca)

Con agua del río Cabriel, Las Chorreras son un paisaje tan bonito como desconocido de (Enguídanos, Cuenca). El agua recorre hasta cuatro kilómetros de distancia a través de un cauce serpenteante hasta llegar a la piscina donde en verano es frecuente ver a bañistas disfrutando de un refrescante baño.

Cascadas del Huéznar (Sevilla)

Estas cascadas se encuentran en el río que lleva su mismo nombre. Declarado en 2001 como Monumento Natural, por protección el baño está prohibido pero siempre es una auténtica maravilla contemplar un paisaje como este. Para quienes estén interesados en bañarse, los visitantes pueden ir hasta la playa de San Nicolás.

El Charco Azul (Gran Canaria)

En la parte más Occidental de Gran Canaria, en Agaete aparece uno de los secretos mejor conservados de la isla. Su agua, procedente de las Montañas de Tirma son un auténtico placer para el cuerpo. En función de la temporada del año en la que viajes, el caudal será más o menos, pero lo recomendable es evitar los meses de junio a septiembre.

Garganta de Los Infiernos (Cáceres)

Esta Reserva Natural cerca de Jerte, es una de las que más visitas recibe al año. A lo largo de todo este paraje natural, encontrarás varias piscinas y chorreras en las casi 7.300 hectáreas. Aunque sin lugar a dudas, hay un lugar que por la forma de sus piedras llama especialmente la atención. Se trata de Los Pilones un paisaje sorprendente formado por rocas erosionadas que albergan litros y litros de agua prácticamente helada pero muy frecuentada sobre todo en temporada veraniega.

La Fontcalda (Tarragona)

Esta piscina natural en Prat de Comte, aunque por sus dimensiones muchos la consideran hasta una playa de interior. Y no solo por el tamaño si no también por la temperatura del agua que en algunas ocasiones puede llegar a ascender a 28 grados. Se encuentra muy cerca del santuario y el balneario y dispone de un área de juegos ideal para todos aquellos visitantes que vengan hasta aquí con niños. Los baños son muy seguros, el agua está limpia y las instalaciones que rodean a la “playa” muy bien acondicionadas.

Lagunas de Ruidera (Ciudad Real/Albacete)

Las Lagunas de Ruidera pertenecientes a Ciudad Real y Albacete son una de las zonas más destacadas  del interior peninsular. Por sus condiciones y su extensión, es frecuente ver a cientos de turistas bañándose en el agua o incluso disfrutando de algún deporte acuático. La riqueza faunística de estas 15 lagunas es extraordinaria albergando hasta 250 especies de vertebrados.

Pozo Claro (Valencia)

Más allá de que Ontinyent sea una de las localidades más reconocidas por la fiesta de Moros y Cristianos, también tiene una parte de naturaleza que debes conocer. Se trata del Pozo Claro o Pou Clar, la alternativa perfecta para quienes no quieren ir a la playa y prefieren quedarse con lo que la naturaleza de interior les ofrece. El agua cristalina enamora, o así tanto las temperaturas bajas que suele registrar durante todo el año. No bostante, es un auténtico paraíso para los que tienen preferencia por otro el agua, pero sin masificaciones.

La  Foradada (Barcelona)

Este salto de agua que acaba en una pequeña piscina natural, es uno de los más espectaculares de Barcelona. Esta poza recibe el agua que cae en cascada desde unos 15 metros e altura. Las paredes de piedra que rodean este espacio la hacen aún si cabe más acogedora e impresionantes. Un escenario perfecto para quienes quieren disfrutar Barcelona desde otro punto de vista.

Poza de los Patos (Málaga)

Aunque también lo verás como Vado de los Patos, el agua procedente del río Chíllar termina en una poza espectacular. Peor para poder llegar a ella es necesario recorrer una pequeña ruta donde verás paisajes increíbles que encantarán tanto a los niños como a los mayores.

El Parrizal (Teruel)

Las paredes de más de 70 metros de altura hacen de esta piscina natural un refugio perfecto en cualquier momento del año. Mediante las pasarelas de madera agarradas a las paredes de piedra podrás caminar prácticamente por encima del agua del río. Una experiencia que enamora a niños y adultos.

Deja un comentario

Acepto el aviso legal

Área viajero
Entrar con tu cuenta
Pulsando entrar aceptas las condiciones de uso