7 fails de turismo rural, la realidad de vivir en el pueblo

30 Jun 2021 Aroa Salazar Sin Comentarios

Disfrutar de unas vacaciones en el pueblo es sinónimo de paz y tranquilidad. Pero también es cierto que cuando no se tiene la costumbre de veranear en el pueblo puede que algunas de las cosas más cotidianas te parezcan un poco molestas. El repicar de las campanas de la iglesia, el canto del gallo, la falta de cobertura… En este post hemos recopilado algunos de los fails que más se repiten en la mayoría de los pueblos cuando hacemos una escapada rural. ¿Te suenan?

Nota aclaratoria: Este post está hecho en clave de humor y pretende mostrar de manera divertida esas pequeñas particularidades que hacen de nuestros pueblos un lugar especial y encantador.

Hacer la compra sobre ruedas

Ya sabemos que la mayoría de los pueblos cuentan con tiendas de alimentación o pequeños supermercados para hacer la compra. Pero también es muy habitual que algunos alimentos como los congelados, la fruta o el pan se repartan en camiones y furgonetas. ¿La ventaja? Que te lo traen a la puerta de tu casa. Pero tiene un pequeño inconveniente… y es que estos repartos suelen hacerse a primera hora de la mañana o durante la siesta. Con lo cual, si tu habitación da a la carretera te despertarás con el famoso sonido de la armónica mientras entonan eso de: ¡¡¡melocotones, sandías, peras, melones!!!! La ventaja de este tipo de compra es que suele tratarse de productos frescos y de proximidad, por lo que notarás la diferencia de sabor.

Y tú, ¿de quién eres?

Esta es una de las preguntas más repetidas en los pueblos. Si todavía no te la han hecho es porque 1. Ya lo saben, o 2. Eres un forastero. Así es. ¡Un forastero! Y es que si no eres de nadie lo llevas crudo… porque entonces pasarás a la “lista negra” de forasteros y por costumbre quedarás en un segundo plano de las tradiciones del pueblo. Esto no significa que seas un apestado, ni mucho menos. Pero conocer a alguien del pueblo siempre ayuda a integrarte en los quehaceres, fiestas y demás costumbres del pueblo. Un consejo. Si se trata del pueblo de tus tatarabuelos te ayudará prepararte un árbol genealógico antes del viaje.

Distinguir el sonido de las campanas

Quizás no te has dado cuenta pero existen diferentes toques y avisos de las campanas de la iglesia para advertir a los habitantes del pueblo sobre cierto tipo de acontecimientos como la misa, una boda o un funeral. Eso sin contar las campanadas de cada hora y los cuartos… De hecho, históricamente las campanas de los pueblos eran el medio habitual para avisar cuando se producía un fuego o si venía tormenta. Ahora simplemente se utilizan para lo imprescindible, pero aun así hay vecinos que denuncian a la iglesia por el sonido de las campanas y se quejan de lo molesto que es. No ponemos en duda que quizás sea algo molesto en algunos momentos puntuales, pero realmente es un sonido al que inconscientemente te acostumbras.

Amanecer con el canto de los gallos

El canto del gallo es otro de los sonidos con los que hay que lidiar durante tus vacaciones en el pueblo. Especialmente en verano, cuando amanece más pronto y el gallo comienza a cantar a partir de las 6 de la mañana. Como sabrás, en los pueblos es habitual que los vecinos tengan un pequeño corral en la parte posterior de su casa o que haya pequeños terrenos con gallinas sueltas en el núcleo urbano. Por lo que si tu casa se encuentra cerca de uno de estos corrales es probable que no necesites poner la alarma en el móvil para despertarte por la mañana… Lo bueno es que estando de vacaciones si te despierta el gallo tan solo tienes que dar media vuelta y ¡seguir durmiendo! Aunque algunas personas se lo toman a pecho y deciden denunciar al dueño del corral como esta vecina de Aranda de Duero.

Dormir la siesta (casi obligatorio)

Cuando hablamos del pueblo hay una tradición que inmediatamente nos viene a la cabeza: ¡la siesta! Y es que no hay mayor placer que disfrutar de una copiosa comida con los tuyos y echarte una buena siesta después. De hecho, en los pueblos es casi una religión, por lo que si eres de los que no practicas con el ejemplo probablemente te aburras un poco más de la cuenta entre las 16 y las 17 de la tarde. Además, en algunas provincias como Córdoba o Sevilla donde rozan los 40 grados a esas horas es algo prácticamente obligatorio. ¿La ventaja? Si viajas con niños podrás disfrutar de un break mientras duermen profundamente.

Sin WIFI y sin cobertura

Subirte a una roca para conseguir cobertura es una de las imágenes más habituales en los pueblos… y si no que se lo digan a los habitantes de Peñafría en la serie «El Pueblo». Vale, sí, cada vez es menos frecuente ver esta estampa porque poco a poco se instalan más antenas. Pero todavía hay pueblos y pequeñas aldeas que no disponen de cobertura móvil o que todavía tienen ADSL y no les ha llegado la fibra. Si eres de los que aprovecha para alargar sus vacaciones en el pueblo con el teletrabajo quizás debas asegurarte de que hay buena cobertura y una señal WIFI aceptable para poder atender llamadas y conectarte a internet. De no ser así, quizás haya un espacio público con conexión a internet donde puedas trabajar cómodamente.

Pues resulta que el hijo de la Juana “la Pringá”…

Si lo de la prensa del corazón te parece too much espera a descubrir el mundo de los cotilleos en los pueblos. Allí el personaje de «la vieja’l visillo» de Jose Mota es tan real que creerás estar en el plato de Sálvame. ¡A su lado un paparazzi es una minucia! Te aseguramos que en apenas unos días en el pueblo te sabrás las idas y venidas de todos los vecinos. Si quieres un consejo de experta aléjate de todos esos chismes y no hagas de «corre ve y dile» si no quieres salir perjudicado. También te adelantamos que la mayoría de los cotilleos son inventados o malentendidos que de tanto repetirse parecen convertirse en verdad. Como en el juego del teléfono escacharrado…

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