En la región meridional que linda con Zaragoza, la comarca de Campo de Belchite nos recibe con los brazos abiertos, ofreciéndonos innumerables placeres para los sentidos. Grandes bosques de olivos, ermitas centenarias, parajes naturales montañosos o acuáticos de una belleza salvaje e increíbles rutas que recorrer a pie, en bicicleta, o a caballo, son tan sólo algunos de los encantos que hacen de esta comarca un destino privilegiado.
Sólo el río Aguasvivas y su cuenca ya constituyen una excusa perfecta para hacer un alto en el camino y degustar manjares como la carne de ternasco o unos buenos y sabrosos embutidos regados con vinos de Lécera, producidos a partir de la mundialmente conocida uva garnacha.
Reservar durante unos días una casa rural y empaparse de la cultura y vida de la región basta para “recargar pilas” para muchos meses. Y no es difícil conseguirlo ya que Campo de Belchite deja siempre una huella indeleble en la memoria y el corazón de sus visitantes.