Ruta Lebaniega

16 Ago 2014 Jennifer García Sin Comentarios

La ruta tiene por objetivo conocer la hermosa comarca de Liébana, una de las más peculiares y tradicionales de Cantabria. Para ello, partimos de Unquera, en el noroeste de Cantabria, en la misma frontera con Asturias ( pertenece al municipio de Val de San Vicente ).

Conviene detenerse para comprar las famosas corbatas de Unquera, un afamado postre de la zona que se vende en prácticamente cualquier establecimiento de este pueblo. Tomando la carretera N-621 que atraviesa Asturias por panes, nos conduce por el desfiladero de la Hermida hasta Liébana.

El Desfiladero de la Hermida en sí es de gran belleza. Se trata de un angosto cañón de paredes verticales que discurre junto al serpenteante río Deva a lo largo de 19 km y una profundidad, en ocasiones, de 600 metros. Llegados al pueblo de La Hermida, existe una desviación hacia la aldea de Caldas, zona de aguas termales situada en un saliente montañoso que parece suspendido en el vacío.

Puede ser interesante desviarse por aquí y hacer parada en Linares, a 26 km de Unquera y capital del municipio de Peñarrubia, uno de los más desconocidos pero también de los más atractivos e inalterados.

Enclavado en zona montañosa y rodeados de moles calizas por todos lados, sus laderas siempre verdes y aterrazadas proporcionan espléndidos paisajes con exhuberante vegetación y excelentes vistas sobre el Desfiladero de La Hermida. El municipio de Peñarrubia nos ofrece un valioso conjunto de torres medievales defensivas entre las que destaca la de Linares, de planta cuadrada con restos de almenas y cubierta en parte de hiedra.

Puede ser otra excursión interesante continuar por este camino en dirección a la cuenca del Nansa, visitando el municipio de Lamasón y llegando hasta Puentenansa. Pero en este caso continuaremos nuestro recorrido retornarnando a la N-621, sin perder de vista las excelentes panorámicas que nos ofrece el sinuoso camino que conduce al enlace de La Hermida.

Una segunda parada imprescindible es Lebeña, a 12 km de Linares, cuya iglesia, algo apartada del pueblo, constituye el mejor ejemplo de arquitectura mozárabe de toda Cantabria. Fue edificada en el siglo X, aunque la torre y el pórtico son añadidos posteriores.

Junto a ella, un tejo milenario ( árbol mítico en Cantabria, es tóxico y servía de protección al templo ) y un olivo ( símbolo de la riqueza ), agregan simbolismo al lugar. Aprovechando la parada en Lebeña, conviene aprovisionarse del queso artesano de la zona. Prosiguiendo el viaje, y antes de llegar a Tama, una desviación nos permite entrar en el condado de Bedoya.

Aquí encontramos preciosas aldeas rurales como San Pedro o Salarzón ( hay que visitar el grandioso palacio de los condes de La Cortina y la iglesia de estilo neoclásico) donde destaca la arquitectura popular, en la que se aprecia una importante labor de talla en aleros y balcones.

Una vez en Tama, capital de Cillorigo, llegamos al cruce de Ojedo, antes de Potes, para internarnos en otro municipio lebaniego: Cabezón de Liébana que nos permite el acceso a Frama, famosa por sus cerezos, y Luriezo, donde el ingenio local llegó a fabricar el siglo pasado unos esquís adaptables a las albarcas.

7994996827_1bbe6d3175_z (1)

Fuente: Andy Roberts

Posteriormente encontramos Aniezo, con maestros albarqueros, lugar de donde parte la procesión de La Santuca para recorrer 27 km hasta Santo Toribio. Perrozo ( con su taller de cerámica ), Cambarco, Cahecho… A 15 km de Lebeña está Piasca, donde se encuentra la iglesia de Santa María, una de las mejores muestras del románico de la región. Fue construida en el siglo XII, sobre un antiguo monasterio del siglo IX.

Desde Piasca se pueden contemplar extraordinarias panorámicas de los Picos de Europa. A 8 km de Piasca, alcanzamos uno de los puntos claves del recorrido, Potes, ubicado en el centro de la comarca de Liébana, se trata de la localidad más grande e importante.

En Potes confluyen los ríos Deva y Quiviesa y los 4 valles lebaniegos. Es la villa de los puentes ( pontes ) y de las torres, destacando la del Infantado ( actual ayuntamiento ) y la de Orejón de la Lama, ambas del siglo XV. También a destacar el conjunto de barrios de la parte antigua, sus callejuelas y caserones ( la mayoría con blasones ), que remontan al visitante siglos atrás. No en vano, Potes fue declarado conjunto histórico monumental.

Importante pasarse por el mercado de Potes ( todos los lunes ) para adquirir productos típicos de la comarca como quesos, orujos, embutidos, miel, garbanzos… Es bueno recordar la riqueza gastronómica de la zona. A tan solo 2 Km de Potes se encuentra otra parada imprescindible, el monasterio de Santo Toribio, fundado en torno al siglo VI.

En su interior alberga el Lígnum Crucis ( el mayor trozo conservado de la Cruz de Cristo ) en la capilla construida en el siglo XVIII y cuya reliquia puede contemplarse. Aquí vivió en siglo VIII Beato de Liébana, celebre por sus “Comentarios del Apocalipsis”, obra cumbre del miniaturismo medieval, con ilustraciones llenas de expresividad y colorido.

Santo Toribio mantiene junto a Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela el privilegio del Año Santo y no es díficil ver peregrinos acercándose a pie hasta aquí. Argüébanes, en el municipio de Camaleño, es otro pueblo enclavado en este maravilloso paraje. Conserva su interesante arquitectura popular, apretada contra las laderas del macizo oriental de los Picos de Europa. Unos 10 km después llegamos a Mogrovejo, aldea lebaniega por excelencia, declarado conjunto histórico.

Su espectacular ubicación, rodeada permanentemente por los Picos de Europa con su torre medieval y casas populares, constituyen un conjunto que es imprescindible visitar. Cosgaya, lugar de casas nobles y escudadas, es un pequeño pueblo acompañado por el Deva en su trazado. Cuna de personajes históricos como los Señores de Liébana, Don Pelayo y su hijo Favila ( devorado por un oso en las cercanías del pueblo ).

A 10 km de Cosgaya está Fuente Dé, final de la carretera y de nuestro recorrido, donde las paredes calizas de los Picos de Europa nos obligan a parar. Estamos inmersos en el Parque Natural de los Picos de Europa.

Se recomienda coger el teleférico y después de 4 minutos de vertiginosa ascensión, contemplar desde el mirador de El Cable ( a casi 2000 metros de altitud ) la majestuosidad de la Cordillera Cantábrica. Es un panorama y una experiencia dificil de olvidar. El enclave de Fuente Dé es un punto turístico bien preparado, con restaurantes y servicios. Un lugar fantástico para finalizar esta ruta.

Deja un comentario

Al pulsar en "Enviar comentario" aceptas el aviso legal

Área viajero
Entrar con tu cuenta
Pulsando entrar aceptas las condiciones de uso