Llega la época de la berrea

5 Oct 2012 Beatriz Rodríguez Sin Comentarios

Cuando el verano llega a su fin y caen las primeras lluvias, los bramidos de los ciervos inundan los bosques de España. Bajan las temperaturas, las hojas de los árboles amarillean, las bellotas se desprenden de las encinas y los ciervos inician una lucha por la procreación en la que no es del todo extraño que los machos recurran a su cornamenta para alzarse con la victoria.

La berrea

Los berridos de estos mamíferos durante la época de celo, fenómeno que se conoce con el nombre de ‘berrea’, tienen la doble finalidad de intimidar a posibles rivales y de atraer a las hembras.

Los bramidos y el entrechocar de las astas, que en ocasiones llegan a enredarse entre sí, son un espectáculo digno de contemplación. Aunque se trata de peleas relativamente pacíficas, los cuernos pueden producir heridas en el adversario. Y, como la naturaleza es caprichosa, esto puede suponer que el ciervo lesionado pierda rango y no pueda aparearse ese año.

Con el comienzo del otoño, las hembras se hallan en celo, momento que aprovechan los machos para lucir su momento de máximo esplendor. Es tremendamente curioso ver cómo un macho se acerca a otro rodeado de un harén, con aspecto desafiante, iniciándose un intercambio de bramidos.

Como ya hemos dicho, el suceso suele quedarse en eso: un careo de berridos, tras el cual el primero se retira, dejando al otro con su harén. Los vencedores harán lo posible por aparearse con el mayor número de hembras y aumentar la prole, que se repartirá por los bosques en mayo, tras ocho meses de gestación.

La berrea ha ido ganando público con los años. Por este motivo, hay varios puntos de España en los que se promueven relacionadas con este singular ritual: el Parque Natural de la Subbética Cordobesa (Córdoba), los montes de Prioro (León) o el Parque Natural de Redes (Asturias).

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