Granollers es una ciudad situada al norte de la ciudad de Barcelona y a tan solo 15 kilómetros de la costa; es cabeza de la comarca del Valles Oriental, y cuenta con una superficie total de 14,89 kms2. La ciudad esta atravesada de norte a sur por el río Congost y rodeada por varias cadenas montañosas, El Montseny, Berti, Gallifa, El Farell, Cellecs y Sant Bertomeu. Granollers limita con los municipios de les Franqueses del Vallés, Canovelles, Montmeló, Parets del Vallés, Montornés del Vallés, la Roca del Vallés, Vilanova del Vallés, Lliçá d´Amunt y Lliçá d´Avall.

Ciudad bien comunicada a tan solo 10 kilómetros del aeropuerto de Sabadell y con amplias infraestructuras por carreteras y ferrocarril, también por mar al tener el puerto de Barcelona a 32 kilómetros, lo que la permite una apertura al exterior cómoda y moderna.

Su clima es moderado debido a la inversión térmica motivada al estar protegida de la influencia marítima por las cadenas montañosas que la rodean.

Respecto a su economía, está basada en pequeños y medianos comercios, así como en la agricultura y ganadería gracias al buen clima y el suelo fértil. La situación geográfica y las buenas comunicaciones hacen de Granollers la capital del Vallés Oriental, avalado por su potencial económico.

Parece ser que el nombre de Granollers proviene de la antigua palabra catalana granolla (rana), pues hace mucho tiempo en el río Congost había un gran numero de ellos. También es posibles una relacionada con el grajo; la representación de este pájaro aparece en el escudo de la ciudad.

Los vestigios más antiguos que se han encontrado en Granollers tienen una antigüedad de más de 4000 años, siendo los trabajos arqueológicos más importantes los de la necrópolis de Can Trullás de la época romana.

Históricamente Granollers fue un cruce de caminos en épocas romanas: de Barcino a Ausa; de Tarraco a Roma; de Iluro a Aquae Calidae. En el año 1040 d,C, fue el mercado más importante de cereales de la zona. Entre los años 1366 y 1375 se levantan las murallas de defensa, que fueron derribadas en el siglo XIX por razones urbanísticas.

Durante los siglos, XIII, XIV y XV, la iglesia, el señor feudal de la Roca y la Corona, se disputan el territorio de Granollers; ante está continua situación, el rey Alfonso IV compra la villa por 10000 florines y la incorpora definitivamente a la Corona. Alfonso IV declara la villa como una calle de Barcelona en al año 1418.

Durante el periodo de 10 años que van entre 1462 y 1472, se va a producir una guerra civil que enfrentaba la monarquía de Joan II y la Generalitat. La villa de Granollers, sometida al dominio de los señores de Pinós, va a tomar parte por la Generalitat. Durante este conflicto año 1466 va a morir el Condestable de Portugal, candidato a la corona catalano-aragonesa.

Después de varios episodios de guerra y posesiones, es en el siglo XVI cuando con la paz, vino la estabilidad y el enriquecimiento, construyéndose muchos edificios emblemáticos. El pueblo de Granollers mantuvo la defensa de su villa frente el ataque napoleónico, siendo vencidas las tropas francesas en el año 1809. Granollers fue oficialmente reconocida con el titulo de ciudad en el año 1925. Granollers toma posición contra Joan II, al acabar la guerra el monarca otorga los privilegios que ya había donado el rey Alfonso IV, en el año 1418.

El siglo XV todavía daría más conflictos a la villa de Granollers. La estabilidad llega en el siglo XVI con el aumento demográfico y la prosperidad del mercado consolidando el desarrollo de Granollers, con la construcción de importantes edificios como la iglesia parroquial de Sant Esteve de estilo gótico, sobre la románica del siglo XI; el desparecido convento de los Capuchinos; la iglesia de Sant Francesc. Algunos aspectos de este siglo de oro (XVI), son la gran actividad del Concejo o Universidad; pero esta prosperidad duró poco debido a nuevos conflictos.

Durante la Guerra Francesa (1804-1814), Granollers se va a oponer a la ocupación napoleónica y va a ser sede de la Junta del Partido del Vallés. El conflicto de la tercera Guerra Carlista en el año 1875 va a ser el que más va afectar a la villa. 3000 carlistas van a asaltar Granollers y van a secuestrar al alcalde y treinta y tres personas más que van a ser liberadas previo pago de un rescate.

A mitad del siglo XIX la actividad económica de la capital del Vallés Oriental va a ir evolucionando a partir del desarrollo de las vías de comunicación y va a convertirse gradualmente más industrial y comercial que agrícola. La inauguración del nuevo trazado de la carretera de Barcelona a Vic en el año 1848 y la llegada de las dos líneas de tren en los años 1854 y 1876, van a ser las causas principales de este desarrollo. Al principio de nuestro siglo se incorporan a Granollers el Lledoner en el año 1922 y el municipio de Palou en el año 1928; de esta forma la ciudad consolidaba la configuración longitudinal con la actual carretera como eje principal.

Durante la Segunda República, la ciudad va a vivir un proceso de cambios sociales y políticos en general. La Guerra Civil (1936-1939, también fue durísima sufriendo cuatro bombardeos de la aviación italo-germana el primero
el 31 de agosto de 1938 que causó centenares de heridos y muertos. Son años de recesión económica y hasta el año 1952 no se suprime el racionamiento de los productos de primera necesidad. Entre 1956 y 975 si, va haber un crecimiento demográfico destacado, a causa principalmente de la inmigración y del aumento de la natalidad que va a proporcionar un incremento de habitantes y el desarrollo urbano. Por otro lado, la crisis del sector textil de mediados de los años 60 va a dar paso a una industria más diversificada, siendo una de las más destacadas la economía granollerina.

Turisticamente el Vallés Oriental es interesante y merece la pena visitarlo con detenimiento. El macizo del Montseny es posiblemente el espacio natural más conocido y el que atrae más visitantes, pero la comarca también cuenta con la Sierra del Montnegre - Corredor repartida con el Maresme y la Selva; Sant mateu y la Céllecs alcanza también el Barcelonés y el Maresme; los Cingles de Bertí, y la Sauva Negra compartida con Osona; todos ellos forman una conexión en su conjunto facilitando un pulmón de oxigeno a la zona metropolitana.

La riqueza natural del Vallés Oriental refuerza el atractivo turístico con el afloramiento de aguas termales, un componente de marcado de exotismo que hace famosas las poblaciones de Caldes de Montbui y la Garriga. La generosidad de estos manantiales dan vida a docenas de balnearios, la tradición de cualquiera de ellos data de muy antiguo, de acuerdo con el testimonio todavía vivo de las termas romanas de Caldes. Por ellos en los alrededores de Granollers, se encuentran la mayor parte de los balnearios de Catalunya. Algunos de ellos existían ya en la época romana y nunca han dejado de dar servicio.

Que visitar en Granollers

Lliça D´ Amunt
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Foto: joanloam Panoramio
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Vallès Oriental
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La Roca Del Valles
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Canovelles
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Opiniones sobre Granollers

he conocido a la mujer mas dulce del mundo,,,,asi que por lo cual,me parece fascinante dicha ciudad
06/11/2009 19:28
buenos tardes soy un alumno y he ya visitado espagne porque los ajuntamientos ?tengo residencia estoy en senegal quiero estudiar alli mi padre esta alli puede usted ayudarme
18/09/2008 18:43

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