Esta Casona Solariega, La Quinta Roja, data del siglo XVI, y recibe su nombre de su primer propietario, el Marqués de la Quinta Roja.
Ninguna habitación es igual, todas tienen el adecuado confort. Por su tamaño y localización las distribuimos en:
Todas exteriores, con baño, dobles, equiño de música, televisión satélite, aire acondicionado, mesa de trabajo, kit de baño, albornoz, toalla de playa, secador de pelo, espejo de aumento...
La catástrofe del Volcán de 1706, hizo que la casa quedara parcialmente destruida al incendiarse por el calor de la lava. Posteriormente fue reedificada respetándose bastante su plano original. Aparecen los tradicionales trabajos de tea labrada que cubren todos sus vanos y techan sus habitaciones más nobles.
Fiel testigo de su anterior riqueza, es la escalera de piedra labrada que adornaba las columnas del patio y la escalera que comunica la primera y segunda planta.
Rodeada por viejos palacios adorables, edificios nobles, iglesias, conventos y plazas; se quedará con un recuerdo imborrable.
Ha sido rehabilitada con mucho rigor y compromiso, conservando todos sus rasgos antiguos, rezumando en cada rincón páginas y páginas de su vibrante historia.
Cuando programe un descanso, incluya antes que ningún otro nombre el de Garachico, en la Isla de Tenerife. Garachico es un pedazo auténtico del paraíso, un paisaje donde uno quisiera perderse para siempre, una villa en la que merece la pena vivir.