Tenerife, isla conocida internacionalmente por sus Carnavales, que han sido declarados de Interés Turístico Internacional y su Parque Nacional del Teide, ofrecen una abrupta orografía y variedad climática que facilitan al viajero espacios naturales aptos para la práctica de turismo activo.
Si viajas a Tenerife, El Teide, a 3.718 metros de altitud, es una visita obligada dado que es el accidente geográfico más alto de toda España. El Teide está formado por una gran cantidad de formaciones de lava solidificada procedentes de distintas erupciones a lo largo de los años que han dado lugar a un espacio natural de gran valor.
El parque nacional del Teide puede visitarse hasta una altura de 3.500 metros, una altura solo apta para los más atrevidos pero que merece la pena conocer, pues ofrece las mejores vistas de la isla.
El Acantilado de los Gigantes es otra de las paradas que todo viajero debe hacer en Tenerife. Ubicado en el Parque Natural de Teno, se trata de formaciones de unos 600 metros de altura que caen verticalmente sobre el mar. Esta área ha sido declarada como zona especial para la protección y conservación de las aves dada la riqueza de especies como las águilas pescadoras, los halcones de berberia o el cernícalo.
Tenerife dispone de dos importantes espacios que merece la pena conocer. Por una parte se encuentra el Parque Rural de Anaga, que acoge las reservas de Ijuana, Pícara y Roques de Anaga. Este espacio natural destaca por una mezcla de colores y materiales que dan lugar a formaciones rocosas peculiares. Además, cuenta con importantes yacimientos paleontológicos. Por otro lado está el Parque Marítimo César Manrique, un complejo recreativo situado al borde de la costa nordeste de Tenerife. Esta área cuenta con un importante jardín botánico en el que se realizan cultivos, investigaciones y se vela por la protección y conservación de más de 300 especies de palmeras.
Entre las poblaciones más destacadas de Tenerife está La Laguna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco debido a ser la única población que, desde su construcción, no ha cambiado su trazado ni un milímetro. Tal es su importancia que incluso llegó a ser la capital de la isla. Tenerife es la isla idónea para organizarnos una escapada rural en cualquier época del año, ocupar una de sus Casas Rurales que admiten animales, después de haber practicado nuestra actividad elegida.