Fuímos 16 personas, entre mayores y niños. La situación es muy buena, zona muy tranquila, son 2 casas en las que se podría vivir de forma permanente sin necesitar nada más. Nos ha quedado un buen sabor de boca y además la gastronomía de la zona acompaña de forma muy satisfactoria. La dueña muy agradable y preocupada por el bienestar de los inquilinos.