Un lugar de ensueño, un valle con unas vistas preciosas donde reina la paz y la tranquilidad. Perfecto para relajarse y dar largos paseos. La casa perfectamente acondicionada y limpia. El trato tan amable de Emilio hizo que nuestra estancia fuera perfecta, siempre pendiente de que no nos faltara de nada y con muchas ganas de enseñarnos cosas y costumbres de su tierra. Estuvimos unos dias en Agosto, con nuestros hijos, y la verdad es que fueron muy pacientes con ellos, enseñándoles los animales, a cultivar la tierra, etc. Los niños se lo pasaron genial y nosotros también. Las cenas que nos hicieron algunas noches fueron buenísimas y abundantes, el sabor de los productos naturales de la tierra. En resumen, una estancia perfecta y un sitio perfecto para desconectar. Sin duda, un lugar para volver a repetir algún dia. Gracias por todo, Emilio y família.