Los propietarios, Josep y Sonia, son gente estupenda. Su hospitalidad está presente en todos los detalles de la casa. Miman la casa y miman a sus huéspedes. La casa es ideal para que un grupo grande con niños pueda disfrutar al máximo sin problemas de espacio. Limpieza exquisita. Cuando entramos la casa estaba caldeada, la leña de la chimenea y la barbacoa a punto para encender el fuego, romero recién cosechado y sabiamente ubicado para propagar su aroma, pétalos de flores en las habitaciones, toallas dispuestas en las camas imitando formas de animales como en los mejores hoteles... todo un lujo oriental. Además la cocina está muy bien equipada e incluye microondas y lavavajillas que se agradecen mucho. En fin, absolutamente recomendable. Somos un grupo que hemos estado en últimos años en muchas casas rurales y puedo decir que Els Vilàs nos ha impresionado muy gratamente. Un abrazo a Josep y Sonia desde Cullera y Vila-Real.