No os la perdáis
2012-04-10
Da gusto puntuar con máxima valoración una casa rural sin dudar de que es justo hacerlo así. A veces, por la amabilidad de los dueños, porque todo fue bien y la meteorología benigna, uno opta por no acordarse de ciertos detalles que quizá fuera necesario mejorar.
En caso de Villa Liquidámbar, no he conseguido hallar ni un sólo argumento para no marcar un 5 en cada parámetro. Para Paloma y Joaquín habría que crear un excepcional valor 6.
En fín, una casa excepcional para disfrutarla después de desfondarte en cualquiera de los muchos senderos marcados de la zona -dos, al menos, salen del mismo pueblo-, o de coger una tortícolis de tanto mirar a la copa de los árboles, disfrutando de una rica fauna ornitológica. No os la perdáis