Mi hijo de 3 años y medio, mi marido y yo hemos pasado unos días esta Semana Santa en la Casa del Canónigo, y ha sido estupendo, nos han tratado fenomenal, la casa es preciosa, la habitación, la ocho, era muy bonita y acogedora, tranquila y espaciosa, y con todo detalle. Concha es encantadora, y muy amable, Adriana también es un encanto. Nos prepararon platos típicos de la tierra, y productos de la zona, y todo muy rico, así como el vino. Lo pasamos muy bien los tres. El Spa no nos dió tiempo a disfrutarlo pero espero que la próxima vez se pueda.