A orillas del Ebro se desarrolla una de las comarcas más bellas de nuestra geografía. La montaña se abre paso entre campos de cultivo donde la fruta dulce y los olivos son dorados al sol del mediterráneo. Podremos encontrar una fauna y flora propia del entorno fluvial que invita al descanso y al disfrute de los sentidos. La reserva natural de Sebes y el Meandro de Flix, considerados bien de interés natural son visita obligada, y sin duda no nos dejará indiferentes.
Podremos trasladarnos a tiempos pasados visitando las ermitas e iglesias que pueblan la zona, así como las ruinas y restos de la terrible batalla del Ebro.
Es visita obligada esta comarca si disfrutamos del buen comer, la naturaleza y la cultura en su estado más puro. Reservar una casa rural durante unos días en esta comarca no tiene precio.