Habitación Doble 1 Viejo Molino Cela
San Justo de la Vega, Provincia de León
Casa Rural con wifi
Con baño, con una o dos camas.
Es un lugar especialmente adecuado para espíritus sensibles y artísticos. Donde, en primavera, los ruiseñores arrullan el sueño y el incansable canto de las ranas, al atardecer, hacen ‘memorias de África’. En verano son las cigarras y los grillos los encargados del ambiente musical en las frescas noches, recordando el calor del mediodía. En el colorido otoño infinidad de trinos alterados anuncian la nostalgia del cambio y nos sugieren aprovechar los últimos paseos. En invierno el silencio del frío y el siseo de los reptiles al sol invitan a la lectura. El edificio está escrupulosamente rehabilitado con sistemas y materiales primarios, con una filosofía nostálgica de época romántica y con espíritu creativo muy particular. Cada detalle responde a una expresión de creatividad. Amplios espacios comunes. Muy agradable para reuniones de familia o de amigos. Chimenea en el comedor, salón, biblioteca y en dos habitaciones. Un punto romántico: Bañeras romanas, de mármol, incorporadas en la habitación, para poder compartir un agradable baño bajo la tenue luz de velas. Otro punto romántico: El agua del río recorre las paredes de dormitorios y comedor. Otro más: El baile de ocas en el agua es un lujo para la vista. Y más: el canto de las ranas, a principio de verano, en un estanque de nenúfares. Lo que nos distingue de otras ‘casas rurales’:
Es que el Viejo Molino está a caballo entre ‘Hotel con encanto’ y ‘Casa de campo’ (nada que ver con el prototipo de ‘casa rural’).
Los grandes espacios, tanto en la zona común como en las habitaciones y como en los baños.
La originalidad.
La exclusividad.
Es un lugar especialmente adecuado para espíritus sensibles y artísticos. Donde, en primavera, los ruiseñores arrullan el sueño y el incansable canto de las ranas, al atardecer, hacen ‘memorias de África’. En verano son las cigarras y los grillos los encargados del ambiente musical en las frescas noches, recordando el calor del mediodía. En el colorido otoño infinidad de trinos alterados anuncian la nostalgia del cambio y nos sugieren aprovechar los últimos paseos. En invierno el silencio del frío y el siseo de los reptiles al sol invitan a la lectura. El edificio está escrupulosamente rehabilitado con sistemas y materiales primarios, con una filosofía nostálgica de época romántica y con espíritu creativo muy particular. Cada detalle responde a una expresión de creatividad. Amplios espacios comunes. Muy agradable para reuniones de familia o de amigos. Chimenea en el comedor, salón, biblioteca y en dos habitaciones. Un punto romántico: Bañeras romanas, de mármol, incorporadas en la habitación, para poder compartir un agradable baño bajo la tenue luz de velas. Otro punto romántico: El agua del río recorre las paredes de dormitorios y comedor. Otro más: El baile de ocas en el agua es un lujo para la vista. Y más: el canto de las ranas, a principio de verano, en un estanque de nenúfares. Lo que nos distingue de otras ‘casas rurales’:
Es que el Viejo Molino está a caballo entre ‘Hotel con encanto’ y ‘Casa de campo’ (nada que ver con el prototipo de ‘casa rural’).
Los grandes espacios, tanto en la zona común como en las habitaciones y como en los baños.
La originalidad.
La exclusividad.
Resumen
- 1 Dormitorio
- Mascota permitida
- 2 Personas
Acerca de la propiedad
- Wifi
- Aparcamiento
- Televisión
- Jardín
- Desayuno
- Microondas
- Calefacción