Cortijo Las Paratas

(Ugijar, Granada)
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Tipo alquiler

4 casas
Precio medio
20
Persona/Pers/noche
Capacidad
21 plazas
Opiniones
-
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Capacidad y distribución

Cortijo Las Paratas
Casa completa
6 plazas
Precio medio 20 Pers./Noche
Casa Del Inglés
Casa completa
7 plazas
Precio medio 20 Pers./Noche
Apartamento I
Casa completa
4 plazas
Precio medio 20 Pers./Noche

Información

Cortijo Las Paratas, construcción del Siglo XIX con una vivienda principal y varias dependencias reconvertidas en casas. Tiene alojamientos con una capacidad de 2 a 6 personas, 2 a 4 dormitorios, situada a 300 metros del centro de Ugijar, en la parte Sur de Sierra Nevada. Reuniendo todas las casas, la capacidad total es de 20 a 21 personas.

El cortijo esta enclavado en un lugar privilegiado, soleado todo el día, muy tranquilo, en plena naturaleza y con unas vistas impresionantes. Es ideal para pasar un fin de semana de ensueño, donde poder pasear entre castaños, álamos y frutales, ver las Cumbres de Sierra Nevada y beber sus aguas, ... todo ello hace de este Cortijo un lugar acogedor donde el viajero puede disfrutar de un pueblo típico alpujarreño con un bonito jardín e increíbles vistas.

Qué hacer

Lo primero que llama la atención es su iglesia, la parroquia de Nuestra Señora del Martirio, del siglo XVI, que aunque bastante reformada conserva sus principales elementos típicos del estilo mudéjar, como ladrillos, hornacinas, arcos peraltados o atauriques. En este templo se venera la Patrona de la Alpujarra, la Santísima Virgen del Martirio, nombre que en el siglo XVII adoptó la hasta entonces Virgen del Rosario.

Cuenta la leyenda que durante la rebelión morisca, la imagen fue arrojada al fuego, arrastrada por las calles y que terminó utilizándose como puente de paso. Unos cristianos la salvaron de tantos atropellos, escondiéndola en un pozo. Después de muchos años, quiso la tradición que se iluminara aquel foso y que unas palabras resonaran en su interior: “¡Martirio me llamo! ¡Martirio es mi nombre!”.

En frente de la iglesia se ubica una alegre plaza, por su vegetación, colorido y animación que paradójicamente la historia le ha dejado un nombre trágico: la Plaza de los Mártires, por rememorar la rebelión morisca sufrida en 1.568, cuando los ugijareños (o ulijeños) desatendieron los avisos de que un millar de turcos y bereberes iban a desembarcar en Adra para atacar la ciudad alpujarreña. Se refugian en la iglesia, que termina siendo pasto de las llamas y en dos casas señoriales que aún se conservan: la de Pedro López y la de Miguel de Rojas. Los moriscos, liderados por Fernando El Zaguer, tío de Abén Humeya, dieron sangrienta muerte a 240 cristianos.

Desde esta plaza estratégica se pueden iniciar varios recorridos. En todos ellos, se respira su condición de capital de La Alpujarra, que obligaba a la permanencia de importantes personajes del mundo burocrático y administrativo en Ugijar, como el Alcalde Mayor, Letrados o el Cuadrillero de la Santa Hermandad, que con sus viviendas señoriales, la marcaron con un sabor especifico y diferenciador del resto de la comarca.

Por las callejuelas que rodean la plaza, el viajero se encuentra con la mezcla de culturas musulmana y cristiana en la arquitectura de las casas, muy palpable en trazados como el de la Calle Adelante y en nombres como la Calle Rabitilla, por la ubicación de una antigua rábita (centro religioso) o vinculados con una clase social artesana: Pescadería, Matadero, Despeñadero...

Mención especial merece el Convento de los Franciscanos, de estilo barroco, que fue transformado en Colegio de Humanidades en la desamortización de Mendizábal. Restaurado en 2001, en su iglesia se puede encontrar una amplia muestra de obras sacras y un registro documental histórico-local.

Otra de las paradas obligadas es la Fuente del Arca, construida en piedra de cantería y con seis chorros de agua, que se utilizaba como distribuidor público. La Ermita de San Antón, El Acueducto, la Fuente de la Estrella o la Plaza de los Caños son otros de los lugares de interés de esta antigua metrópolis que en el siglo XIX se extendía por Órgiva y Albuñol (en Granada) hasta Berja y Canjáyar (en Almería). Una gastronomía típica exquisita, la bondad de su clima y el calor de sus gentes conforman un lugar idóneo para dejarse seducir por los sentidos.

Mas información: Qué ver en Ugijar

Cortijo Las Paratas
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