Ruta de la Frontera

21 May 2014 Jennifer García Sin Comentarios

Partiendo de Zamora por la Nacional 122, en dirección a Alcañices, nos adentramos en las comarcas de Alba y Aliste donde el paisaje cambia sustancialmente. Las cortinas o vallas de piedra que delimitan las fincas se hacen omnipresentes, el terreno es sinuoso y la vegetación está salpicada de encinas y jara.

Estas tierras fronterizas con Portugal poseen una riqueza cultural sorprendente que pervive en numerosas tradiciones populares.

A 12 kilómetros de Zamora, por la N-122, surge una carretera hacia la derecha que nos llevará a la iglesia Visigoda de San Pedro de la Nave. Este impresionante templo, uno de los primeros de la cristiandad, se conserva en perfecto estado. Data del siglo VII y es de gran belleza arquitectónica y decorativo, destacando sus capiteles historiados.

Continuamos la carretera hasta encontrar los pueblos de Muelas del Pan y Ricobayo, separados por una gran presa sobre el río Esla. El sorprendente salto donde desemboca la presa forma un impresionante cañón, flanqueado por dos paredes de roca, que constituye una obra de ingeniería de interés, a la que se une la reciente construcción de un gran puente sobre el embalse, y que se convierte en un motivo más para visitar estos pueblos.

El destino de esta ruta es Alcañices, pueblo fronterizo, y capital de la comarca alistana. En esta villa, antiguamente fortificada, subsisten algunos cubos de la muralla como la llamada Torre del Reloj. Conserva además el palacio de los Marqueses de Alcañices y dos iglesias, de los siglos XIII y XVI.

Pueblos como Riomanzanas, Villarino o Santa Cruz de los Cuérragos, fronterizos en los confines de la provincia, son rincones especialmente atractivos por su arquitectura y bello emplazamiento.

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Publicado en Rutas y Escapadas

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