12 síntomas para saber si eres de pueblo

14 May 2015 Jennifer García 1 Comentario

La vida en un pueblo es diferente a la de la ciudad. O al menos eso es lo que pensamos los que vivimos o somos de uno. Cuando te trasladas a una gran ciudad, tal como Madrid, es cuando te das cuenta de que cosas que tenías asimiladas como normales, no tienen nada de corrientes en la “city”. Con el tiempo también empiezas a echar de menos otras que nunca pensaste qué harías. Pero ¿cómo sabemos que somos de pueblo?

pueblo

Aquí dejo algunas situaciones con las que si te identificas, probablemente seas de pueblo. Y si no lo eres, pero te resultan muy familiares, entonces es que la ciudad y el pueblo no son tan diferentes.

😉

Los motes

Sí, ese apelativo que cae sobre ti desde el mismo momento en que naces. Da igual, no te darán ni tan siquiera la oportunidad de crecer, desde el minuto 1 ya empezarás a ser conocido por él. Con suerte será un mote familiar, por lo que compartirás tu “trauma” con tus primos. Pero también puede que se lo pusieran de joven a cualquiera de tus padres. Éste probablemente sea menos gracioso, porque suele “atacar” de manera cariñosa, algún defecto o momento en la vida adolescente de tus progenitores. Ahí ya tendrás que apechugar de por vida con él, y en esta ocasión, solo o con tus hermanos. Pero ojo, que los motes no son algo malo, muchos de nosotros los llevamos con mucho orgullo, ¿o no? ¿Y lo gracioso que es, estar en la carnicería y que una señora mayor te mire fijamente y te diga: “tú eres la de…, a qué sí?”?

motes

Los parentescos

En un pueblo (dependiendo del tamaño) cabe la posibilidad de que tengas 50 primos segundos y 100 primos terceros. Claro, con estas cifras es imposible que los conozcas a todos. Pero hay un momento en la vida en la que estos descubrimientos pueden suponer un jarro de agua fría. En clase siempre está el típico chivato, el empollón o el que da leches a diestro y siniestro, que te cae fatal. Vamos que se convierte en el protagonista de las conversaciones con tus amigos. Le odiáis. Y en casa siempre has hablado de él pero tus padres no acaban de enterarse quién es. Un día, vas por la calle y te le encuentras de frente (“por favor, ¿es que no me libro de él ni en el fin de semana?”), va con su padre y tú con el tuyo y de repente comienzan a hablar como si nada, contándose su vida. Tú y tu “amigo” os miráis sorprendidos de la situación. Cuando se despiden, le preguntas a tu padre que quién es y te dice: “¿éste? Mi primo”. O sea, que el hijo es mi primo segundo. A partir de entonces, a veces incluso te cambia la opinión. Ahora cuando se ríen de él en clase dices lo de: “eh, no te pases que es mi primo”.

primo segundo

Las explicaciones

No hay nada más entretenido que una persona intentando darte datos para que sepas de quién te está hablando. Ahí salen a relucir todos los conocimientos que tu interlocutor sabe del individuo en cuestión. Te sabe decir sus novi@s desde que estaba en 6º de primaria, la moto que tuvo, el coche que se compró, dónde vive y hasta incluso quiénes son sus abuelos. Supongo que a ti también te habrá pasado: te sientes tonto porque después de tantas explicaciones tú sigues sin saber de quién se trata.

explicaciones

Modas

En los pueblos nos movemos por modas.  Me explico. Todos conocemos ese bar que lleva abierto años, incluso siglos, pero al que no vamos ni aunque nos paguen. Pero de repente empiezas a ver que, sin saber por qué, la gente lo elige para ir a tomarse las cañas de media mañana. ¿Por qué? No se sabe. Y lo mismo ocurre con los pubs. Hay algunos que tienen un público diferente al que tú te mueves, y por supuesto, allí no vas ni loco. Pues resulta que estás dos fines de semana sin salir y ¡se pone de moda! Otra situación inexplicable que ni Iker Jiménez sería capaz de explicar.

modas

La radio del pueblo

Algunos municipios cuentan con su propia emisora local donde principalmente se habla de temas relacionados con el pueblo. Puede que también haya algún que otro concurso donde sortean, yo que sé, una comida en cualquiera de los bares. Te recomiendo que la escuches sobre todo los sábados por la mañana cuando estás con la jornada de limpieza, verás lo interesante y gracioso que puede llegar a ser. Normalmente llaman los de siempre: la señora que le cuenta su vida al locutor, el señor que va a lo que va (a por la comida en el bar), el que contesta con monosílabos (el locutor no sabe qué hacer para hacer más larga la llamada) y hasta el niño que le obliga su abuela a llamar. ¿Te va sonando de algo?

radio

Entierros

Todavía en muchos pueblos se cuelgan las esquelas de los fallecidos del día para avisar de cuándo será el entierro. Los abuelos, que no tienen mucho que hacer, se acercan a estos puntos, ya bien conocidos, para recopilar la información y después hacer la convocatoria del día. No es broma, seguro que en tu pueblo también es frecuente ver este tipo de situaciones. Y ojo, que en unas décadas, vamos nosotros…

entierro

Aceras

¿Para qué caminar por las aceras teniendo el asfalto? ¿Para qué? Sinceramente creo que es que los espacios habilitados en las calles para los peatones son cosa del siglo XXI porque vaya manía de ir por donde circulan los coches. Pero no se te ocurra pitarles (porque no te servirá de nada). Los conductores de pueblo ya nos hemos acostumbrado a este tipo de situaciones, así que, solo queda esperar a que se den por aludidos y se retiren un poquito a la derecha para que podamos pasar.

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Bodas

Las bodas tienen el mismo poder de convocatoria que los entierros. Obviamente no hay una hoja oficial donde se anuncien, pero el poder del boca a boca es mucho más potente que cualquier medio de comunicación. No sabes cómo, pero a la hora en la que finaliza la misa o la ceremonia, hay una concentración de señoras a la puerta que casualmente pasaban por ahí cuando volvían de la compra. ¿Casualidad? No lo creo. Atenta, porque ya seas el recién casado o un invitado, aunque parezca que no han prestado atención, te han visto y tu modelito va a ser comentado antes de lo que tú piensas.

bodas

Política

Sí amigos, la política del pueblo es mucho más importante que la nacional (dónde va a parar). Creo que cada vez menos, aunque todavía persiste, hay una cierta costumbre de tener muy en cuenta las tendencias políticas de la personas a la que vas a contratar (véase un albañil). Si por casualidad, el que tenías pensado contratar, iba en las listas por el PP/PSOE, y eres contrario a su ideología, hay quienes directamente lo descartan. De ahí que muchas veces no haya suficientes candidatos para las elecciones…

politica

El programa de la feria

Bueno, bueno, bueno, esto  sí que es una profesión de riesgo. Sabes que saliendo en uno, te expones a los comentarios de todo tipo e incluso a que te vayan señalando de vez en cuando para que el padre, madre o hijo de turno te identifique. El artículo que publiques será estudiado y analizado al milímetro, que de eso no te quepa la menor duda. Pero también hay que reconocer que la gente de pueblo es agradecida, y cuando algo les gusta, no dudan en felicitarte por ello. No todo iban a ser críticas claro…

programa de la feria

Palabras

Si eres de las personas que por trabajo o estudios has tenido que dejar el pueblo, te habrás dado cuenta de que palabras que a diario empleabas, ahora nadie las entiende. Pero vamos a ver, qué pasa, ¿hablo chino? Poco a poco vas comprendiendo que en tu pueblo habláis de otra forma y te sientes bien orgulloso de eso, ¿eh? Irte a la ciudad te ayudará incluso a corregir algunos errores en la pronunciación de determinadas letras que tú creías, hacías bien, pero de eso nada. Eso sí, como estés en el pueblo dos semanas seguidas, adiós a todos tus conocimientos adquiridos en la ciudad…

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Remedios caseros de pueblo

Probablemente a lo largo de tu vida en el pueblo hayas recibido algunos consejos que no tenían ni pies ni cabeza, pero bueno por si acaso, tú los hacías. Aquí van dos, pero no estaría mal que ampliáramos la lista con más de vuestra cosecha. En mi pueblo si tienes una verruga, póngase, en la mano, la sabiduría popular dice que te vayas al campo, a cualquier de los pozos que hay. Ponte de espaldas y lanza un puñado de garbanzos a su interior por encima de tu cabeza. Inmediatamente sal corriendo: si no los oyes caer al agua, en unos días desaparecerá. Otro. Si te ha salido un orzuelo en el ojo, pasa una llave hueca por él (una llave de un armario antiguo o de un corral) y en unos días, adiós. ¿Fiabilidad? Pues no lo sé, el caso es que más de una vez he recurrido a ellos…

Son tan sólo 12 situaciones que suelen darse en los pueblos. Con muchas no estás de acuerdo, otras te parecen graciosas y directamente otras te avergüenzan, pero ¡ojo! qué nadie se meta con tu pueblo porque es el mejor del mundo mundial y en ningún sitio se vive mejor que en él. Y si hay alguien que lo puede criticar eres tú, pero solo tú, que para eso es tuyo. Con todas estas cosas, la vida en un pueblo es fantástica: las fiestas, las curiosidades, la historias, poder caminar por la calle y reconocer/saludar al 80% de las personas con las que te cruzas…a mí sinceramente, me da la vida.

Si no tienes pueblo, no te preocupes, te invitamos a que hagas turismo rural, pero recuerda que nunca serás de allí. Aquí tienes algunas de nuestras recomendaciones: Muros, Agua Amarga, El Barco de Ávila, Cangas de Onís, Montseny, Burguillos del Cerro, Medina de Pomar, Navaconcejo, Las Majadas, Sigüenza, Jaca, Astorga, Rascafría, Cehegín, Combarro, El Pedroso, Mora de Rubielos, Ayora

Si te sientes identificado con alguno o con todos los puntos del artículo, entonces es que eres de pueblo (o bueno, quizá en las ciudades también ocurran algunas de estas cosas, eso ya no lo sé).

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Publicado en Algo Especial

1 Comentario en “12 síntomas para saber si eres de pueblo”

Javier

Está bien, aunque chirría lo de la city. Como curiosidad, al haber tantos parentescos yo conozco de gente que ha tenido líos amorosos con primos segundos o terceros aun sabiéndolo, se considera incesto? Jajaja

14/05/2015 13:30

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