
La iglesia de Santa María fue el primer templo del Albarracín cristiano medieval, con anterioridad al año 1200. Su estado actual parece ser la última obra del maestro francés Quinto Pierres Videl, que la dejó inconclusa y fue terminada por un maestro, seguramente local, a quien se deben sin duda los elementos mudéjares de la parte alta de los muros exteriores. Esta iglesia sólo se abre en Semana Santa y en Mayo.