Plaza del Machete
Entre los espacios abiertos de la ciudad, no hay que olvidar la Plaza del Machete, a la cual se accede por las escalinatas de San Bartolomé. El lugar debe su nombre a que en una hornacina del ábside de San Miguel se conservaba el machete vitoriano sobre el cual juraban sus cargos los representantes de la villa. Aunque también se la conoce como Plazoleta del Juicio, pues allí se ejecutaban las sentencias a muerte, siendo la última, en el siglo XIX, a garrote vil.