
Desde Lugo por la N-VI hasta llegar a Becerreá de la comarca.

Tras abandonar el ininterrumpido tránsito de la autovía que desde tierras leonesas se introduce en la comunidad gallega, el silencio se apodera del paisaje. Este comienza a desplegarse suave y acogedor hacia el Oriente de la vía de comunicación. Pequeñas carreteras de sinuoso trazado recorren las montañas, bien descendiendo a la orilla fresca de un río acompañado de fresnos, bien culminando las crestas redondeadas con el regalo de vistas magníficas de prados y pueblos de piedra cuyos tejados de pizarra espejaean al sol. Al paso sale San Román de Cervantes, pueblo en el que tuvo tierras el linaje de los Cervantes, pueblo en el que tuvo tierras el linaje de los Cervantes, familia de la que provenía el ilustre Don Miguel de Cervantes, aunque no tuvo mucho honor en reconocerlo.

Traspasando la vertiente por Sete Carballos se encuentra Degrada, uno de los mayores pueblos de la comarca. En su cercanías, el valle del río Ortigal guarda el mejor robledal de la sierra. Hacia los valles occidentales se encuentra Doiras, cuyo castillo roquero, hoy en manos particulares, guarda la triste leyenda de una doncella convertida en ciervo por un hada. Hacia el interior serrano aparece Vilarello, villa donde se conservan algunas de las mejores pallozas de Los Ancares.