Desde Cádiz se parte por la N-340 bordeando la Costa de la Luz para, una vez sobrepasada Algeciras, desviarse por la C-3331 hacia Castellar de la Frontera. Una desviación de siete kilómetros conduce hasta dicha población. Y en esta misma ruta principal, tras recorrer 20 kilómetros, se accede a Jimena de la frontera.
En medio de un paisaje de frondosos bosques, donde se rompe el tópico de la aridez y deforestación andaluzas, en los aledańos del Parque Natural de los Alcornocales, se localizan estas hermosas poblaciones gaditanas. Grandes fincas donde se explota el corcho de los alcornoques o las reses bravas de las mejores ganaderías, bordean el camino hasta llegar a estos pueblos blancos en cuyas fachadas de cal reverbera al sol.