
Desde Burgos, por la carretera de Santander hasta coger la C-629 en dirección a Villarcayo (por el puerto de La Mazorra). Pasado Villarcayo, desviarse por la BU-562 hacia Torme. En cornejo, proseguir en dirección a Villamartín hasta desviarse en el primer cruce hacia Cuerva. Desde Burgos se puede llegar también saliendo por la carretera de Santander, por el puerto del Páramo de Masa, hasta desviarse en Cilleruelo de Bezana hacia Soncillo, cogiendo la C-6318 en dirección a Bilbao.

Entre las sorpresas que depara el pródigo Norte burgalés se encuentra una de tamaño descomunal: el complejo Kárstico de Ojo Guareña, un entramado de cuevas que se extienden bajo el suelo a lo largo de más de cien kilómetros. Es el mayor complejo kárstico y prehistórico de España y uno de los seis mayores del mundo. Los principales hacedores de tanto hoyo son los ríos Trema y Guareña. Especialmente el Guareña. Nace en las cercanas cumbres cantábricas y su vocación espeleológica, junto a la circunstancia de verter en un valle ciego, sin salida, como es el de San Bernabé, le lleva a colarse muy poco después por un fantástico ojo abierto sobre la caliza. Estas cavidades, con 18 entradas descubiertas, albergan también 25 yacimientos arqueológicos con restos que van desde el Paleolítico a la Edad Media, y entre los que no faltan importante conjuntos de pinturas y grabados rupestres, pero tampoco restos de cerámicas o armas.