
Si se quiere abarcar con la vista, de un solo golpe, lo que ofrece esta zona de la provincia de Albacete, lo mejor es subir al castillo de Chinchilla, desde el que se contempla una panorámica impresionante de toda la llanura manchega, hasta la Roda. Situada sobre el cerro que domina el paisaje, de la ciudad destaca este castillo, de origen árabe, restaurado por Juan Pacheco, en el siglo XV. Se conservan restos de murallas, parte de ellas de la época árabe, y el foso excavado en la roca, de diez metros de ancho y seis de profundidad. Chinchilla pasó a ser cristiana en 1242. Urbanísticamente es una ciudad medieval, con un trazado complejo y bien conservado que invita al paseo. Merece la pena internarse por sus calles, entrar en los patios de las casona y pararse a contemplar las fachadas blasonadas, de los siglos XVI al XVIII. Muy interesante también son las casitas del barrio del Hondón, excavadas en la roca cerca de las murallas.