
Se trata de un palacio campestre de estilo ecléctico (romanticismo-neoclásico). Fue construido a principios del siglo XX. siguiendo modelos herrerianos, pero concediendo numerosos elementos al barroco. El palaco está protegido por una amplia finca de 65 hectáreas
En 1992 sufrió un incendio que destruyó parte del edificio y que arrasó algunos de los fondos de la considerada como más importante biblioteca vasca del siglo XVIII.
En esta hacienda existió en su día una importante yeguada de purasangres ingleses. En la actualidad, la finca es propiedad de la fundación BBV.