
Está situado junto a la carretera que une Etxebarria con Barinaga. Se trata de un granero de mediados del siglo XVI, elevado por cuatro columnas tronco-piramidales. La parte superior está construida íntegramente en madera de roble.
Este hórreo, que pasa por ser el mejor conservado de forma natural de entre todos los existentes en el País Vasco, fue el primero en ser estudiado en la década de 1920 por investigadores europeos.