
Es una de las muestras más interesantes de la arquitectura mudéjar toledana y la única iglesia que conserva en bastante buen estado la decoración de sus muros, uno de los principales atractivos del templo. Parece que San Román ya era parroquia visigótica y hay constancia de que el templo fue usado como mezquita. Es un edificio extremádamente complejo por la integración de estilos, las distintas etapas arquitectónicas que se observan y el impresionante programa decorativo reflejado en sus muros. Estas pinturas románicas, realizadas a principio del siglo XIII, es el elemento de mayor interés del templo.San Román, declarada monumento histórico artístico en 1931, fue restaurado en los años sesenta y desde 1971 alberga el museo de los Concilios de Toledo y de la Cultura Visigoda. El fondo de piezas de orfebrería tiene un especial interés. Destacan las réplicas de las coronas votivas del tesoro de Guarrazar que los reyes visigodos ofrecían a las iglesias.