
El rio Guadalopillo a su paso por el término de Berge está bordeado por chopos cabeceros que tienen más de 300 años y que además de asegurar las riberas de las avenidas del agua servian para leña y comida para el ganado.
Para verlos en un amplio recorrido se puede seguir el antiguo sendero que lleva a Molinos. Es uno de los pocos lugares de Teruel donde se conservan en tanta cantidad y en tan buen estado.