
La ermita de Santa María del Priorat. La construcción tuvo en sus orígenes una sola nave de estilo románico, a la que se añadió posteriormente otra nave con seis ábsides en la época de transición al gótico. En el interior cabe destacar un sarcófago de piedra, construido en diferentes estilos, desde el pre-románico hasta el gótico. En el interior hay restos que podrían pertenecer a los antiguos priores. El sagrario es de estilo gótico. También son muy interesantes la sillería de piedra y las baldosas del suelo. La ermita es el último vestigio del antiguo priorato benedictino, situado en este paraje.