
La parroquia de Hío acoge un bello ejemplo de arquitectura religiosa de origen románico (siglo XII), la iglesia de San Andrés de Hío. Posee una única nave cubierta con bóveda de cañón, conservando de este periodo, los muros de la nave y la portada. Presenta variedad de estilos fruto de las reformas acaecidas a lo largo de su historia. Al exterior, una imposta recorre la portada dividiéndola en dos cuerpos, en el inferior la puerta de acceso al templo con arcos semicirculares sustentados por columnas y tímpano ornamentado. Culmina el conjunto la torre de espadaña con vanos semicirculares. El atrio de la iglesia acoge un crucero, obra del maestro Cerviño.