
El origen de la iglesia de Santiago, antigua colegiata, nos remite al año 1542, cuando en ella residía un abad y seis racioneros. El templo muestra diferentes etapas de construcción, que reflejan el estilo ojival y renacentista. Posee planta basilical de tres naves y cubierta, en algunos tramos, con bóveda estrellada. En el interior acoge un bello retablo dorado, así como, la imagen de Cristo del Consuelo. Conocido popularmente por "el Cristo que no quiere arder", cuando los piratas turcos invadieron la villa en el siglo XVII. En el exterior,destaca su hermosa fachada plateresca, decorada con gárgolas y crestería, muestra de estilo ojival.