
Fue construida en la playa de A Mouta en el siglo X con el objetivo de defender la ría de los ataques vikingos.
En el momento que se acercaban las naves enemigas se encendía una llama en su parte superior para avisar a la población.
En el siglo XIII fue reformada por el arzobispo Gelmírez, pero los Irmandiños la destruyeron un siglo después.Suero Gómez de Soutomaior volvió a reedificarla y en el siglo XVIII fue abandonada hasta quedar en el estado que presenta hoy.