
Solo a 2 kilómetros de Sóller encontramos el único puerto importante del que se llama cornisa mallorquina. Aprovechando una cala natural, resguardo del mar abierto, el Puerto ofrece una combinación de playas y un puerto deportivo que conserva un aspecto de los balnearios de principio de siglo. Sus contados hoteles y hostales tienen mucha demanda por parte de los turistas a lo largo del año.