Santuario de la Mare de Deu de Bonany
Este santuario es el lugar que mejor simboliza la tradición y la historia de Petra. El primero oratorio se edifica a principios del siglo XVII por iniciativa del rector de Petra, mosén Miquel Vicens, porqué albergase la imagen de la Mare de Déu que, según la tradición, los cristianos habían escondido dentro de una cueva durante la dominación islámica y que después de la conquista catalana se recuperó.
La planta de la iglesia es de una nave con crucero, sin capillas, y esta cubierta por una bóveda de cañón y cúpula central. El retablo barroco del presbiterio procede de la iglesia parroquial, donde se encuentran las imágenes de Sant Pau, de Sant Antoni y de Santa Catalina Thomàs. Un arco envuelve el camarín donde se venera la imagen de la Mare de Déu de Bonany, una talla de madera que la tradición atribuye a la época medieval, sentada en una silla con el Niño Jesús sobre las rodillas.
Actualmente, el santuario es un lugar donde los petrers acuden para pasar un tiempo de ocio al aire libre, además de celebrarse acontecimientos sociales y fiestas.