Convento y el claustro de Sant Vicenç Ferrer
La iglesia, construida a finales del siglo XVI e inicios del siglo XVIII por la Orden de los Predicadores (1576), sigue la tipología básica de la iglesia conventual barroca de Mallorca, con su planta basilical de una sola nave, 8 capillas entre los contrafuertes y su bóveda de cañón con arcos fajones. Mención especial merecen el órgano tubular (s. XVIII), la escultura del Sant Crist, situada en la capilla lateral del niño Jesús, y el Ecce Homo de la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús. Entre las capillas destaca la del Roser (1692-97) que, estructuralmente, se parece a una pequeña iglesia de una sola nave terminada en un ábside trapezoidal, con capillas laterales entre los contrafuertes. La construcción del claustro se inició a principios del siglo XVII. Se trata de un recinto de planta rectangular cerrado por una doble galería, articulada a partir de arcos escarzanos sobre pilares octogonales. La cubierta es de bóveda de arista, el piso superior presenta una barandilla con envigado de tablones y el suelo conserva el empedrado.
Con la desamortización del año 1835 los bienes de la orden pasaron a manos del Estado y las dependencias del claustro se destinaron a servicios municipales y a los de juzgado, lugar que todavía ocupan en la actualidad. En 1908 los frailes recuperaron la iglesia.