
La iglesia de Sant Miquel, de estilo gótico primitivo, fue construida por los pobladores cristianos después de la conquista catalana del 1229.
Es de una sola nave, con arcos de diafragma. Destaca un retablo central, con la imagen de Sant Miquel (finales del s. XVI) y una talla del Santo Cristo, bajo el retablo del Roser (s. XVI), situada a mano derecha.