
La evolución del armamento y del arte de la guerra quitaron validez a este primer circuito y obligaron a la construcción de unas murallas exteriores. El rey Felipe II concibió el proyecto.
Las obras comenzaron con su reinado y se acabaron el año 1660 , bajo el reinado de Felipe IV. Las murallas de la época moderna fueron víctimas del desmantelamiento a principios del siglo XX y sólo se conserva intacto el bastión de Sant Ferran ocupado en la actualidad por la Plaza de Toros.