
El Acueducto del Águila data de finales del siglo XIX. Situado sobre el Barranco de la Coladilla o de los Cazadores de Maro (Nerja). Fue construido bajo la dirección del maestro local Francisco Cantarero, presentando la obra cuatro pisos de arcadas de ladrillos superpuestas con 38 arcos y la fachada principal hacia el interior, opuesta a la carretera, pues antiguamente el Camino Real, vía principal, pasaba hacia esa parte. Esta fachada se decoró trazando una galería de arcos ciegos de herradura apuntada que recuerda el estilo mudéjar. Igualmente el Acueducto contiene, en su parte más alta, unos templetes de entrada y otro central en el que se puede leer una inscripción que dice “Pura y Limpia Concepción”. Se construyó para llevar el agua a los molinos de la fábrica de azúcar de San Joaquín de Maro, actualmente cerrada. Ahora lo utilizan las comunidades de regantes.