Es un pueblo que podría tener mucho para ver. pero todo está muy abandonado por la alcaldía. Hay un poblado celtibérico a un kilómetro del centro pero está cubierto de tierra y vallado, la catedral abre cuando quiere y los actos culturales no abundan.
Me ha impresionado gratamente esta ciudad con tanta historia.
Soberbio su paseo del Mercadal, antiguo lugar donde se hacían las batallas náuticas en tiempos romanos.
Mucho que ver y visitar.
Tengo que volver.