
La parroquial de esta villa, es un interesante edificio iniciado en pleno siglo XI. Dedicada a San Salvador, fue iniciada en planta con una sola nave y ábside, pero fue terminada en estilo gótico con las naves laterales y una puerta ojival cubierta, en la actualidad, con un curioso atrio del que se ve la entrada a la cripta del siglo XVII; cripta convertida en Museo parroquial.
En el interior, junto a retablos barrocos, hay un retablo mayor de talla (probablemente del siglo XVI), una curiosa escalera románica de caracol y un precioso órgarno, del siglo XVIII.
En la edad moderna, a lo largo de los siglos XVI y XVII, el lugar ve incrementar su tesoro parroquial. Del siglo XV era ya una custodia relicario, pieza de especial interés, que se remata en Crucifijo y tiene viril desmontable.
En el siglo XVI llega a Agüero un precioso juego completo de frontal, casulla, dalmáticas, capa pluvial, gremial y pańo para facistol, en terciopelo carmesí bordado en sedas con una gran finura. Todas estas piezas ostentan el escudo de armas del donante: Francisco Aznárez.
Del siglo XVII quedan dos cosas: una cruz parroquial de plata sobredorada, en cuya base tiene una basílica de planta circular y un depósito para óleos en forma de candelabro. Completan el tesoro de la parroquia varios cantorales y una Virgen románica, posiblemente del siglo XIII.
Es pieza datable a fines del XI y, en consecuencia, de gran valor, el tímpano de la parroquial del lugar; un tímpano románico presidido por la Maiestas Domini -Cristo en Majestad- escoltada por los simbolos de los cuatro evangelistas o Tetramorfos.