
Se atribuye su fundación al entonces Rey de Navarra Sancho Abarca (S. X) , y la construcción de su imponente fachada es atribuida al emperador Carlos V. Cuartel de las tropas que defendían la plaza y Palacio del Gobernador, merece la pena entrar para comprender porqué su fachada ha resistido intacta durante todos estos siglos.