Accesible por una carretera tortuosa y susceptible de mejoras, Tortuero sorprende al visitante. Situado en el fértil valle del Arroyo de la Concha y rodeado por montañas que apenas superan mil metros (el cerro la Cresta y el pico de la Horca), pero con gran desnivel, su imagen es pintoresca además de muy bella. Destacan tres monolitos de pizarra sobre el cerro del Campillo, encima de la antena y visibles desde muy lejos. El origen del monolito central es incierto, los otros dos fueron construidos por los jóvenes en los años ochenta y hoy son un símbolo de Tortuero.
Aquí las prisas aún no han llegado, y por favor si las trae, déjelas en el coche, a la entrada del pueblo. Informacion detallada en el enlace recomendado, seccion rutas.