Muriel es una pedanía bellísma de Tamajón, con personalidad propia.La carretera de Tamajón a Muriel es una hermosa ruta que desde la llanura penetra en lo más profundo del cañón del Sorbe, siguiendo el empinado cauce de sus arroyos, jalonado por pinos mientras desde la lejanía el pico Santotis observa. Si el acceso se realiza desde Arbancón, la ruta se ve enriquecida por el paisaje.Conserva su fisonomía de pueblo auténtico, de pequeño tamaño y cuidado por sus vecinos, que han restaurado con cierto gusto las casas de sus padres.
Más informacion en rutas del enlace recomendado
Sorprende al visitante la decadente belleza de este pueblo y su trazado en cuadrículas, como si del barrio de Salamanca se tratara. Tres calles paralelas orientadas al norte, la de la Picota, la de Enmedio y la Nueva, y sus correspondientes travesías bastan para estructurar el casco urbano. Según la leyenda aquí estuvo ubicada Tamaya, la ciudad fundada por los judíos de la diáspora en el siglo I, tras su derrota por los romanos.
Informacion detallada en el apartado rutas del enlace recomendado.