
La Real Fábrica de Paños, acabada en 1787, en época de Carlos III. La barroca puerta de entrada, con fecha de 1810, da acceso a un patio con capilla. El zaguán da paso al cuerpo principal o rotonda, donde estaban instalados los 84 telares de paños.
La fábrica nunca se utilizó para lavar las lanas y abatanar los paños, ya que estas tareas se realizaban en un batán situado en el río Tajuña. Los jardines versallescos son muy interesantes , con parterres y cipreses, adornados con farolas, miradores, cenadores y fuentes, dominando el conjunto de la ciudad.