
El monasterio benedictino de Ripoll fue fundado por el conde Guifré el Pilós en el año 879. El 20 de abril del año 888 el monasterio de Ripoll fue solemnemente consagrado y dedicado a Santa María.
La creciente importancia del monasterio de Ripoll como centro cultural, con biblioteca, scriptorium y escuela monástica medieval, motivó sucesivas ampliaciones del edificio, siendo la efectuada por el abad Oliba (1008-1046) .