
Antiguo templo conventual dominico. Tras la sobria fachada surge un templo de nave única construido en la primera mitad del siglo XVI; un arco toral apuntado da paso a la cabecera cubierta por un soberbio artesonado de tradición mudéjar. Similar techumbre ostenta la capilla de la Virgen de Guadalupe, mientras que la de Santo Domingo luce una cúpula casetonada atribuida a Hernán Ruiz Il. El retablo mayor, del XVII, aloja algunas buenas imágenes de origen granadino, al igual que el Cristo de la Sangre, sin duda la mejor escultura que guarda el templo.