
Los viejos Depósitos de Comercio, obra del ingeniero Mauricio Garrán (proyecto iniciado en 1881 y acabado en 1900), fueron remodelados el año 1993 y dieron lugar al Palau de Mar, en el que hay instalados algunos restaurantes y unas oficinas de la Generalitat. La restauración es obra de los norteamericanos Lawrence Halprin y Edmund Berger, y el canadiense Eberhart Zeidler.