
Sin duda es la calle más cosmopolita de la ciudad condal, donde se concentra la mayor diversidad de gente, paseantes, compradores, turistas, funcionarios, señorones, cómicos, músicos callejeros, noctámbulos, vagabundos, prostitutas...
En sus orígenes La Rambla no era más que un torrente (rambla viene del árabe "ramla", torrente). Destaca también de esta calle sus plataneros, la especie arbórea más extendida en la ciudad (introducida en el año 1859). Tal ha sido la evolución histórica de esta calle que se ha dividido en cinco tramos: la rambla de Canaletes, dels Estudis, de Sant Josep, dels Caputxins y de Santa Mónica.