
La Fundación Miró es un extraordiario edificio de 1975, debido a la creatividad de Josep Lluís Sert. El edificio ha sido ampliado posteriormente siguiendo la tónica de su creador. Acoje una colección permanente de obras de Joan Miró y también exposiciones itinerantes. En los espacios al aire libre podemos contemplar esculturas de Joan Miró, como la de Bon dia, Barcelona que resalta sobre una panorámica de la ciudad. A la entrada de la Fundación destaca un pájaro de color naranja, obra de Alexander Calder.
El monumento, conocido con el nombre de las Quatre Ales (Cuatro Alas), había estado situado en la avenida de Pau Casals y, finalmente, fue trasladado a la Fundación.
Citamos como uno de los grandes atractivos de la Fundación Miró la Font de Mercuri, obra también de Calder, realizada para el Pabellón de la República Española, dentro de la Exposición Internacional de 1937, en París. La Font de Mercuri es un móvil hecho con mercurio procedente de las minas de Almadén, como homenaje a los españoles republicanos. Calder, gran amigo de Miró, la regaló a la Fundación, en donde ha sido de nuevo puesta en funcionamiento. Se puede apreciar la caida de las gotas de mercurio, tal como la diseñó el famoso escultor norteamricano.