
En la proa del imaginario barco que asemeja Laguardia, se enmarca su precioso paseo: El Collado. En su vértice, el busto dedicado a Félix Mª Sánchez Samaniego desafía el azote de todos los vientos.
Este paseo es un lugar paisajístico, desde este lugar podemos ver como se erige majestuosamente, ante nosotros la Sierra de Cantabria, y como se abren a sus pies las tierras de Navarra, Castilla y Aragón, alejándose hasta fundirse con el azul del cielo